EROS Y PALABRAS by Pura María García

LA HUMEDAD DE TU BOCA

A la mínima distancia.

En la mínima distancia.

A la distancia que separa mi aliento cálido de la piel rosácea de tus labios.

En ese tramo que ha de recorrer la respiración para hallar tu boca, se estremece el aire y se incendia el instante que necesita transcurrir para ser acto y verdad, realidad cierta. Nuestros rostros no se rozan para no sentirse sino presentirse en esa mínima separación que todavía puede distanciarlos. Los ojos se encuentran con la rapidez con que hallarían una luz minúscula titilando en un manto de oscuridad profundamente honda.

Tu boca se abre paso ante mi piel y se liberan las argollas del pudor que inexplicablemente permanecen escondidas en la conciencia de las horas que el tiempo nos impone.

Tus labios se bañan con pequeñas gotas de agua, las que el aire deja sobre ellos antes de abandonarlos y regresar al firmamento del deseo. Tu lengua húmeda emerge con la suavidad con la que recorre la piel blanca de mi sexo en las noches de doble luna y un solo astro: tu lujuria. Mis labios se ofrecen a los tuyos en íntimo acto de rendición, sin importarles ahora el idioma que traen prendido o el último recodo carnal que han transitado antes de llegar a mí.

Tu lengua moja el perímetro de mis labios con tu saliva y tu silencio. Calmadamente, después, penetran el túnel inexistente de mi cuello y lo surcan como haría un navío pequeño sobre la mar más breve. Onduladas ondas de humedad dejas en mi piel y en mi instinto, que despierta a ti y se aferra a tu deseo reconocido.

Avanza tu lengua como un fuego imparable que se explica con cada movimiento en el paisaje de mi cuerpo: mi nuca, los lóbulos de mis oídos, los párpados vencidos y sumisos, entrecerrados, a la espera de tus ríos…

Cuando mi boca anhela enardecida la serpiente metafórica y dulce de tu lengua, empuja a mis labios a separarse, al igual que hacen mis muslos calientes, para buscarte, palpando los milímetros de espacio vacío en los que estás, acechándote para hallar tu presencia.

Regresa tu lengua, riada de espuma, premonición de la esencia blanca que emergerá de tu sexo cuando haga suyo el lucero íntimo que mi pubis guarda.

Llegas hasta mí, hasta mi boca, con el océano renovado de su saliva y me inundas el alma y la carne. Enzarzadas las lenguas, deseosas de naufragar en el agua del deseo, nos rendimos a la voluntad de perder la voluntad, uno en el otro…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog Stats

  • 114,786 VISITAS

Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 209 seguidores

MIS ENTRADAS POR MES

EL TIEMPO ES UN VERSO SIN RIMA…

REGISTRADO EN SAFE CREATIVE

LAS CANCIONES QUE TE PROPONGO ESCUCHAR

Copyrighted.com Registered & Protected 
I2XM-RO7T-NSXF-WE3T
A %d blogueros les gusta esto: