EROS Y PALABRAS by Pura María García

CADA UNO SU RUTINA


La rutina es es el santuario en el que nos escondemos, el marco inabarcable en el que se despliega la miríada de costumbres que nos caracterizan y, a la vez, nos identifica como únicos, distintos. Cada uno de nosotros dibujamos un perfil de costumbres diferente. Unos verificamos que hemos girado la llave de todas las puertas. Unos apilamos los libros sobre las esquinas vacías de las mesas. Unos repetimos, con la voz íntima, propósitos que no verán la luz y, a pesar de saberlo, planificamos el contenido previsto de instantes próximos.

Cada uno en su rutina. Cada uno conformado por una silueta regida por sus propias costumbres.

La manera en que afrontamos el día y canturreamos a la noche para que no deje de permitirnos sentir  la reconfortante capacidad de imaginar un sueño. La forma en que encadenamos gestos, enlazamos movimientos, urdimos frases con palabras que desfilan, del pensamiento a la voz, como soldados de un ejército infinito. Somos nuestra rutina, esa que hacemos creyendo que doblegamos al tiempo dándole un orden que manejamos desde una invisible cruceta.

Hacer deshacer. Doblar. Girar. Caminar para, después, regresar y reconocer lo que abandonamos para comprender la esencia de la lejanía y el regocijo de la vuelta.  Preguntar para construir nuevas y secretas preguntas. Cerrar para sentir esa asfixia leve que nos hace necesitar, de nuevo, reaccionar para obtener el imprevisto aliento.

Caer y alzarnos, en medio de la nada que sabemos es todo, como si cada caída fuese la cuenta cristalina que nos sostiene ante la vida.

Cada uno en su rutina. Cada uno es su rutina.

El miedo ancestral que nos define, ese temor callado a dejar de ser; ese otro que nos dibuja cárceles y pozos; aquel que nos deletrea el dolor cuando ante él se dibuja el trazo siempre incomprendido del abandono. El temor a vivir, a morir, a sentir o a dejar de hacerlo…La rutina es la mentira que elegimos para creer que nuestro mundo interno está ordenado, que nada va a suceder sin nuestro permiso, que la cuadrícula que encierra los minutos en que se desgranan las horas obedece los designios de nuestra voluntad.

Así abrimos una ventana, día tras día, a la misma hora, con la misma mano, con el mismo ímpetu, con idéntica simpleza. Así ponemos sobre nuestros labios aún adormecidos el primer trago de agua, la primera voz, o el primer silencio con el que acariciamos sin caricias la iniciada estela de cada día.

Cada uno a su rutina.

Cada uno huyendo de uno mismo y buscando, en los gestos repetidos, desconocer la impotencia para aferrarnos a la extraña rutina que es, quizás, sentirnos vivos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el septiembre 25, 2016 por en erotismo.

Blog Stats

  • 115,189 VISITAS

Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 209 seguidores

MIS ENTRADAS POR MES

EL TIEMPO ES UN VERSO SIN RIMA…

REGISTRADO EN SAFE CREATIVE

LAS CANCIONES QUE TE PROPONGO ESCUCHAR

Copyrighted.com Registered & Protected 
I2XM-RO7T-NSXF-WE3T
A %d blogueros les gusta esto: