
Fotografía de Pura María García
En la medida de alcanzar la vieja puerta
está la intuición del desarraigo.
Voluntariamente acepto descalzarme,
caminar
este santuario de abandono.
No pienses que no hay amor en la parcela
que pisan las plantas de mis pies.
Al contrario.
Por amor abrazo la derrota,
el perder ganar un algo que todavía no se vislumbra.
Te amo al deshacerse las promesas.
También.
Te amo cuando los recuerdos sucumben como piedras.
Un día habría de ser.
Es hoy.
Amar es también soltar tu mano.
Comprender que el mismo océano no puede contenernos.
No sé muy bien cómo se deletrea la palabra amor
en el diálogo que me convoca.
Observo tu silueta
de espaldas a la mía.
Te dejo en este campo que no acepta batalla.
Te amo
con un amor que no se acabará en nosotros.
Viene silbando el viento
un adiós que termina y humedece
la tierra seca,
las raíces del haya,
la tormenta de cuerpos.
Tú no existes.
No existimos ya.
m’agrada especialment quan dius
Amar es también soltar tu mano.
Comprender que el mismo océano no puede contenernos.
molt bò
Gràcies!! Una aferrada gran sense soltar-te la mà 😉
Muy bello- Un abrazo Adriana
Muchas gracias por apreciarlo.Otro abrazo de vuelta!
Admiro Tú manejo de vocabulario, las palabras con las que juegas para describir pensamientos, dudas y certezas, y más cuando se trata de sentimientos y sus contradicciones.
Un fuerte abrazo
Un abrazo enorme porque sí (y por estar siempre al otro lado, valorando mis palabras)
Un poema muy emotivo sobre un amor que, aunque duele, también sabe soltar. Transmite tristeza, aceptación y despedida, con un final fuerte que deja una profunda sensación de vacío.
Saludos.
Muchísimas gracias por tu tiempo de lectura, tus palabras y tu sensibilidad. Un abrazo
Gracias a ti por compartir tus letras y permitirme disfrutarlas. Siempre es un placer leerte y sentir lo que transmites. Un abrazo grande.